Financiamiento y subsidios

Financiamiento y subsidios

El subsidio DS19 permite a los beneficiarios que cumplan con los requisitos, obtener el apoyo económico estatal para la compra de una vivienda, sin necesidad de postulación. De ahí que se conozca como “subsidio automático”. También permite concretar la compra de un inmueble a aquellas personas que ya han obtenido su subsidio, pero que aún no lo han utilizado.

El Programa de Integración Social y Territorial busca ampliar la oferta de viviendas con subsidio en ciudades con mayor déficit y demanda habitacional, a través de proyectos que incorporen familias vulnerables y de sectores medios, en barrios bien localizados y cercanos a servicios, con estándares de calidad en diseño, equipamiento y áreas verdes.

Entre los principales beneficios de comprar una vivienda con este subsidio se encuentran:

  • Posibilidad de acceso a mayores montos.

  • Postulación en Sala de Ventas de la inmobiliaria.

  • Como el subsidio puede ser de mayor monto, baja el dividendo.

  • Subvención mensual al dividendo por pago oportuno.

  • Subsidio para financiar seguro de desempleo (por todo el período del crédito).

Los montos del subsidio habitacional dependerán del valor de la vivienda a postular y de la evaluación social del grupo familiar, entre otros factores. Nuestros ejecutivos están capacitados para entregar una completa asesoría y orientación en este tema y en materias de financiamiento.

Los requisitos para acceder al Subsidio DS19 son:

  • Familias con subsidio habitacional sin materializar.

  • Familias sin subsidio habitacional y que cumplan con los requisitos para postular a alguno.

  • Contar con el ahorro mínimo solicitado por el MINVU: UF 80 en el caso de sectores medios.

  • No ser dueño de una propiedad (postulante, cónyuge o integrantes del grupo familiar).

  • Ser sujeto de crédito.

El Mutuo o Crédito Hipotecario es un préstamo a mediano o largo plazo (desde 5 años) que se otorga para financiar la compra de una vivienda o para libre disponibilidad o también llamado de fines generales.

El banco otorga un préstamo por el monto que necesites y recibe en garantía tu propiedad para así asegurar el cumplimiento del pago del crédito mediante la constitución de una hipoteca.

El monto final de tu dividendo hipotecario dependerá del porcentaje de financiamiento, la tasa de interés, el plazo al cual hayas solicitado el crédito y del valor de la propiedad a comprar. El dividendo es la cuota que debes pagar mensualmente por el préstamo hipotecario, el cual incluye el pago del interés, amortización del capital y comisión.

Si quieres acceder a instrumentos de financiamiento es prudente evaluar todas las posibilidades que hay en el mercado. En general, existen las siguientes opciones:

1. Créditos hipotecarios: Son una buena opción mientras cumplas con los requisitos generales (los requerimientos pueden variar de una institución a otra):

  • Tener más de 18 años.

  • Poseer una renta mínima mensual que garantice el pago del dividendo sin problemas (por regla general, la cuota no debe ser mayor que el 25%-30% de los ingresos líquidos)

  • Contar con antigüedad laboral de al menos un año como independiente y seis meses con contrato de trabajo.

  • No registrar morosidades en el historial comercial.

Por lo general, los bancos suelen cubrir gran parte del valor de la vivienda. Y si es que no ofrecen el 80% del financiamiento, muchas veces dan las facilidades para obtener un crédito complementario que cubra la diferencia. Además en algunos bancos está la opción de no pagar un mes al año.

2. Cajas de Compensación y cooperativas de ahorro y crédito: Son una buena opción cuando se trata de montos más reducidos. Pero no cualquier persona puede optar a un crédito hipotecario en este tipo de institución. La normativa autoriza a que sea sólo para afiliados vigentes. Las cooperativas de ahorro y crédito son una alternativa para personas que no tienen acceso a bancos ni cajas de compensación.

Para su funcionamiento, hay varios requisitos como estar compuesto por mínimo 50 socios o poseer un patrimonio mayor a 1.000 UF. En ambos casos, mientras más riesgoso sea el cliente, más altas serán las tasas de interés. Asimismo, piden montos mínimos menores que los exigidos en otras partes.

En el caso de las mutuarias, la compañía de seguros le pasa el dinero de las rentas vitalicias, ellas lo prestan como crédito hipotecario, y luego el dividendo que se paga mes a mes se traspasa a la persona que adquirió la renta vitalicia. Gracias a esta relación íntima entre compañía de seguro y mutuaria, los seguros asociados al crédito tienden a ser mucho más atractivos que los de los bancos y la cuota también resulta ser más baja.

3. Compañías de Seguro: En este caso, quienes gestionan los préstamos son las mutuarias. Se trata de filiales de las compañías de seguros o parte del holding o conglomerado financiero al que pertenecen.

Al igual que con los bancos, para acceder a un crédito hipotecario de una compañía de seguros es necesario contar con un pie mínimo. También ofrecen meses de gracia y la propiedad financiada es la garantía del préstamo.

Disfrute de ventajas como el aumento de la plusvalía de su propiedad, recuperará la inversión al poner el inmueble un arriendo. Ganarás ingresos, tiempo para tu familia y complementarás tu jubilación.